Los tratamientos
no sólo destruyen a las células
cancerosas sino que también lo hacen
sobre las células normales, esto explica
los efectos no deseados que aparecen
frecuentemente.
Los efectos indeseables del tratamiento
depende de la duración y de la intensidad
del mismo. No todos los pacientes
reaccionan de igual forma frente al
mismo tratamiento. Los médicos y las
enfermeras pueden explicarle las reacciones
adversas de cada tratamiento y pueden
ayudarle a tratar los síntomas que
aparecen durante y después del tratamiento.
Luego de la cirugía, después de una
cirugía mayor como es la histerectomía,
la paciente puede continuar con dolor
durante varios días en el hemiabdomen
inferior. El equipo le indicará medicamentos
para tratar el dolor. Frecuentemente
se deja una sonda vesical durante
7 a 10 días.
El tránsito intestinal recién se
recupera a las 48 horas de la intervención.
Las actividades normales incluyendo
las relaciones sexuales se pueden
volver a su normalidad en 4 a 6 semanas.
Cuando se ha extirpado el útero no
se vuelve a tener menstruaciones y
por supuesto tampoco embarazos, pero
las relaciones sexuales pueden ser
igual que antes de la operación. Desde
el punto de vista personal de la mujer
su sexualidad puede cambiar por el
hecho de perder su fertilidad.
Es muy importante poder contar con
la comprensión de su pareja cuando
pasa por esta etapa.
Luego de la radioterapia las pacientes
suelen sentirse muy cansadas especialmente
después de las últimas semanas del
tratamiento. El descanso es muy importante,
pero tampoco es muy conveniente alejarse
del todo de sus actividades.
Con la radioterapia externa es frecuente
la pérdida del vello en la zona afectada,
así como el enrojecimiento de la piel,
pérdida de la humedad. Puede haber
una coloración oscura de la piel en
el área de las aplicaciones. Esa zona
debe estar al aire todo lo posible
pero debe protegerse de la exposición
al sol, deben evitar la ropa gruesa
que pueda raspar la piel afectada.
Debe evitarse el uso de todo tipo
de cremas y lociones localmente.
Durante el tratamiento radiante no
es aconsejable tener relaciones sexuales.
Las primeras relaciones sexuales luego
del tratamiento suelen ser dolorosas,
pues la vagina se vuelve menos elástica
y menos lubricada. Es aconsejable
el uso de lubricantes artificiales
previo a toda relación sexual.
Son frecuentes las diarreas y las
alteraciones en la micción. Mediante
el uso de algunos medicamentos se
pueden aliviar éstos síntomas.
Los efectos secundarios de la quimioterapia
dependen fundamentalmente de las drogas
y las dosis utilizadas. Al igual que
otros tipos de tratamientos los efectos
colaterales varían de una persona
a otra.
Generalmente los citostáticos afectan
más a las células que se dividen rápidamente
como son las células malignas, pero
también afecta a las células de la
sangre que son las encargadas de combatir
las infecciones y de llevar el oxígeno
a los diferentes tejidos del organismo.
Cundo se afectan estas células sanguíneas
las pacientes, pueden tener infecciones
más frecuentes, pueden tener sangrados
y en general tienen menos energía
para sus actividades.
Las células de los cabellos y del
tubo digestivo también se dividen
rápidamente. Cuando la quimioterapia
afecta a estas células puede caerse
el cabello y aparecer síntomas digestivos
como: pérdida de apetito, náuseas,
vómitos. Con medicamentos se puede
disminuir estos efectos indeseables.
Estos síntomas van desapareciendo
lentamente una vez finalizado el tratamiento. |