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Articulos Relacionados - Cáncer del Cuello Uterino
  INTRODUCCIÓN
 

Cada año en Uruguay, se diagnostican alrededor de 600 nuevos casos de cáncer de cuello uterino. A continuación le relataremos información importante sobre éste cáncer y la evolución que va a tener la portadora de ésta enfermedad.

Se informará acerca de prevención, síntomas, diagnóstico y tratamiento.

  EL CUELLO UTERINO
  Se trata de la porción inferior afinada del útero. El útero es un órgano con forma de pera invertida que está ubicado en la parte inferior del abdomen de la mujer, entre la vejiga y el recto. El cuello forma un canal que se abre en la vagina, que comunica a su vez con el exterior.
 
 

¿QUÉ ES CÁNCER?

 

Cáncer es un grupo de más de 100 enfermedades diferentes. Todas ellas afectan la unidad vital del organismo, que es la célula.

El cáncer aparece cuando las células se transforman en anormales y se comienzan a multiplicar fuera de control y de orden. De igual forma que otros órganos del cuerpo humano el útero está compuesto de muchos tipos de células diferentes.

Normalmente las células se dividen en nuevas células cuando el organismo las necesita. Este proceso ordenado nos ayuda a mantenernos sanos.

Cuando las células comienzan a dividirse y no son necesarias, se forman masas de tejidos. Estas masas de tejido sobrante se les denomina "tumor", que a su vez se pueden dividir o clasificar en benignos y malignos.

  Tumores benignos: no son cáncer. Pueden ser extirpados y en la mayoría de los casos no vuelven a aparecer. Lo más importante es que las células de los tumores benignos no se diseminan a distancia. Los tumores benignos no son una amenaza para la vida. Son tumores benignos de cuello uterino: pólipos, quistes, verrugas y miomas o fibromas
 

Tumores malignos: son cáncer. Las células cancerosas pueden invadir y dañar los tejidos cercanos al tumor. Las células cancerosas pueden además salir desde el tumor a través de los vasos linfáticos y/o la circulación sanguínea. Así es como el cáncer se disemina a otras partes del organismo, como los ganglios linfáticos, el recto, la vejiga, los huesos y los pulmones.

A la diseminación del cáncer se le llama metástasis.

El cáncer de cuello es denominado con el nombre de la célula en el cual se inicia. La mayoría de los cánceres de cuello son carcinomas de células escamosas. Las células escamosas son finas, aplanadas y recubren la superficie externa del cuello uterino.

Cuando el cáncer se disemina a otras partes del organismo, el nuevo tumor tiene el mismo tipo de células anormales que el tumor inicial o primario.

Por ejemplo si el cáncer se disemina a los huesos, las células que crecen en los huesos son células de cáncer de cuello uterino. La enfermedad es llamada cáncer de cuello uterino metastásico. (no es un cáncer de hueso)

 

Atención: el cáncer de cuello uterino es diferente a otros tipos de cáncer que se originan en otras partes del útero y que requieren diferente tratamiento. El tipo más común de cáncer de útero se origina en el epitelio que recubre su cavidad interna o endometrio y es el cáncer de endometrio. Este es otro tipo de enfermedad que tiene un comportamiento biológico diferente.

 

Lesiones Precancerosas y Cáncer de cuello uterino

Las células de la superficie del útero muchas veces se transforman en células anormales pero sin llegar a ser cáncer. Los investigadores creen que algunos cambios anormales de las células del cuello uterino son el primer paso en una serie de lentos cambios que llevan al cáncer años más tarde.

Así es que algunos cambios anormales son precancerosos porque pueden llevar al cáncer de cuello uterino con el paso del tiempo.

Con el paso de los años los médicos han usado diferentes términos para referirse a los cambios anormales en las células y en la estructura de los tejidos de la superficie del cuello. Un término que se usa en la actualidad es Lesión

Intraepitelial Escamosa (SIL).

La palabra lesión se refiere a un área de tejido anormal, e intraepitelial significa que está ubicada solamente en la superficie celular. Los cambios en estas células pueden dividirse en dos grandes categorías:

 
  1. SIL DE BAJO GRADO: se refiere a cambios precoces en el tamaño, la forma y el número de células que componen el epitelio de superficie del cuello uterino. Algunas lesiones intraepiteliales de bajo grado desaparecen espontamente. Sin embargo con el tiempo un pequeño porcentaje puede seguir transformándose acentuando su anormalidad y puede constituir una lesión de alto grado.

    Las lesiones intraepiteliales de bajo grado también pueden llamarse displasias leves o CIN 1. Estos cambios tempranos en el cuello del útero aparecen más frecuentemente entre los 25 y 35 años, pero pueden aparecer a cualquier edad.

  2. SIL DE ALTO GRADO: significa que hay un número mayor de células precancerosas. El aspecto es muy diferente de las células normales. Como el SIL de bajo grado estos cambios precancerosos ocurren solamente en el epitelio de superficie del cuello uterino. Las células no se vuelven cancerosas e invaden las capas profundas del cuello del útero por muchos meses o años.

Las lesiones intraepiteliales de alto grado, también pueden llamarse displasia moderada o displasia severa, CIN 2 o CIN 3 o carcinoma "in situ".

Se desarrollan más frecuentemente en mujeres entre los 30 y 40 años.

Si las células anormales invaden profundamente el cuello del útero u otros tejidos u órganos, la enfermedad se llama cáncer de cuello uterino o cáncer de cuello invasor. Ocurre con mayor frecuencia en mujeres mayores de 40 años.

  PREVENCION
 

Si a todas las mujeres se les realizara examenes ginecolgogicos periódicos y test de Papanicolaou, seguramente no habría casos de cáncer de cuello invasor como los hay. La mayoría de los cánceres de cuello podría ser evitado.

En un examen genital el médico, examina la vagina, el útero, ovarios trompas de Falopio, vejiga y recto.

El espéculo vaginal se utiliza para abrir la vagina y poder examinar el tercio superior de la misma y el cuello uterino.

El examen de Papnicolaou es un test muy simple, no doloroso, que es capaz de detectar células anormales alrededor del cuello uterino.

La mujer debe realizarse este test fuera del período menstrual,el mejor momento es entre 10 y 20 días de haber comenzado su menstruación.

En los dos días previos debe evitar las irrigaciones vaginales, ovulos, espermicidas, u otros medicamentos de uso vaginal.

El Test de Papanicolaou puede hacerse en cualquier consultorio médico.

Se utiliza una espátula roma de madera y una varilla cilíndrica del mismo material, para recoger las células.

Las células son fijadas en una lámina de vidrio y enviadas para diagnóstico al laboratorio para descartar la existencia de células anormales.

La forma de describir los resultados del test de Papanicolaou ha tenido muchos cambios. El método más nuevo es el de Bethesda que clasifica las anormalidades celulares en bajo y alto grado. La mayoría de los médicos piensa que éste método es más útil que el usado antiguamente y que clasificaba los test en números desde el 1 hasta el 5. (el 1 eran células normales mientras el 5 era cáncer invasor).

Todas las pacientes deben solicitarle a su médico que les explique la forma de informar el resultado de su test de Papanicolaou.

Todas las mujeres que tienen o han tenido relaciones sexuales en algún momento de su vida deberán tener examenes ginecológico periódicos y realizarse el test de Papanicolaou.

A las mujeres que les han realizado una histerectomía deben consultar con su médico si es necesario que continúen haciéndose el test de Papanicolaou.

 

SINTOMAS

 

Los cambios precancerosos en el cuello uterino generalmente no causan dolor.

En general no causan ningún síntoma y no son detectados a menos que la mujer consulte al ginecólogo y se realice un test de Papanicolaou.

Los síntomas por lo general no aparecen amenos que las células se hayan transformado en cáncer y han invadido los tejidos vecinos.

Cuando esto ocurre el síntoma más común es el sangrado genital.

El sangrado puede comenzar y finalizar entre los ciclos, o puede producirse con las duchas vaginales, luego de las relaciones sexuales o de los exámenes genitales.

El sangrado menstrual puede durar más o tener mayor volumen que el habitual.

El sangrado después de la menopausia también puede ser un síntoma de cáncer de cuello.

El flujo vaginal aumentado es otro síntoma que puede indicar un cáncer de cuello uterino.

Estos síntomas pueden ser producidos por cáncer o por otras enfermedades.

Es muy importante por lo tanto que toda mujer consulte a su médico frente a cualquiera de éstos síntomas.

  DIAGNÓSTICO
 

El resultado del test de Papanicolaou es un elemento que permite diferenciar a las mujeres probablemente enfermas de las seguramente sanas.

Aquéllas pacientes que tuvieron un test de Papanicolaou anormal serán derivadas a colposcopía que es el procedimiento que permite hacer el diagnóstico del cáncer de cuello de útero mediante una biopsia.

Otro procedimiento que corrientemente se hace durante la colposcopía cuando el test de Papanicolaou es anormal y no hay una lesión visible es el legrado endocervical.

Estos procedimientos pueden causar un pequeño sangrado como una menstruación. La herida producida cicatriza rápidamente.

Estos procedimientos antes mencionados pueden no ser suficientes para determinar la extensión de las células anormales y entonces es necesario indicar una conización quirúrgica o un cono leep.

La conización también puede ser utilizada como un método de tratamiento de las lesiones precancerosas cuando la resección ha pasado por tejido sano.

Estos procedimientos pueden ser realizados tanto en el Hospital con anestesia general como en el consultorio con anestesia local.

En algunos casos puede no quedar claro si la lesión está localizada en el cuello del útero o en el endometrio. Estos casos requerirán un legrado biópsico fraccionado.

 

TRATAMIENTO DE LAS LESIONES PRECANCEROSAS

 

El tipo de tratamiento de una lesión precancerosa depende de muchos factores. Estos factores incluyen si la lesión es de bajo o de alto grado, si la mujer desea tener más hijos en el futuro, la edad y el estado de salud general de la portadora, la preferencia de la paciente y de su doctor.

Una paciente con una lesión de bajo grado puede no requerir más tratamientos, especialmente en aquéllos casos en que el área anormal fue totalmente extirpada durante la biopsia, pero debe continuar con los exámenes de rutina periódicos.

Cuando una lesión precancerosa requiere tratamiento su médico puede realizar crioterapia, termocauterización, LASER, o cualquier tratamiento tópico.

También puede ser necesario realizar LEEP o conización.

En algunos casos la paciente puede requerir una histerectomía (es decir la extirpación de su útero) especialmente cuando son lesiones que penetran en la cavidad uterina y en mujeres que no quieren tener más hijos.

  TRATAMIENTO DEL CANCER DE CUELLO UTERINO
 

ESTADIFICACION

 

La elección del tratamiento para el cáncer de cuello uterino depende de la localización y el tamaño del tumor, el estadio (extensión) de la enfermedad, la edad de la paciente, el estado general de salud.

La estadificación es el examen cuidadoso de la extensión de la enfermedad.

Algunas veces es necesario realizar el examen clínico en sala de opraciones bajo anestesia general.

La estadificación es un examen cuidadoso que permite establecer que partes de organismo han sido invadidas por la enfermedad.

Para complementar el examen clínico puede ser necesario realizar una cistoscopía y/o una rectosigmoidoscopía. Durante la cistoscopía se mira hacia el interior de la vejiga buscando si hay invasión de la mucosa por el tejido tumoral del cuello uterino. La rectosigmoidoscopía se hace utilizando un instrumento con una luz fría que ilumina el interior del recto y la parte inferior del intestino grueso, buscando la presencia de tejido tumoral.

El cáncer de cuello uterino se puede diseminar a la vejiga, el recto, ganglios linfáticos, lo que obliga a realizar diferentes tipos de exámenes radiologicos, entre ellos la urografía de excresión.

Para descartar la presencia de tumor en los intestinos puede requerirse un colon por enema. Para valorar los ganglios linfáticos se solicita muchas veces una tomografía computada. La tomografía computada es un estudio radiológico que muestra una serie de cortes del cuerpo humano a través de una computadora.

Otros procedimientos que pueden solicitarse son la ecografía o la resonancia magnética.

  PREPARACION PARA EL TRATAMIENTO
 

La mayoría de la mujeres portadoras de un cáncer de cuello uterino quieren aprender todo lo que pueden sobre su enfermedad, para poder tomar decisiones al respecto del tratamiento del mismo. Los médicos y el resto del personal del equipo de salud pueden ayudar a que conozca todo lo que desea.

Cuando a un paciente se le diagnostica cáncer, las reacciones naturales son el shock y el stress. Este sentimiento con frecuencia les dificulta preguntar todo lo que quisieran a su médico. Suele ser de ayuda hacerse una lista de preguntas. Hay personas que prefieren que un familiar esté presente durante la consulta médica y tome parte en la discusión sobre el tratamiento.

El paciente no debe sentir que tiene que hacer todas las preguntas de una sola vez y recordar todas las respuestas. Debería por el contrario tener varias oportunidades de hablar con su médico previo al tratamiento.

 

TRATAMIENTOS UTILIZADOS

 

Los tratamientos más usados para el cáncer de cuello uterino son la cirugía y la radioterapia. En algunos casos puede usarse la quimioterapia o la inmunoterapia.

En general los pacientes se tratan con un equipo de especialistas. El equipo incluye ginecólogos con orientación en Oncología Ginecológica y radioterapeutas. El equipo puede decidir utilizar un método de tratamiento o una combinación de ellos.

Cirugía consiste en el tratamiento local que extirpa el tejido anormal que rodea al cuello del útero. Si el cáncer se encuentra solamente en la superficie del cuello del útero, el médico puede extirpar solamente las células de la superficie de forma parecida a como se hace con las lesiones precancerosas. Si la enfermedad ha invadido los tejidos profundos del útero pero no se ha evadido del mismo, será necesario extirpar el útero totalmente y aveces también las trompas uterinas y los ovarios. También puede ser necesario extirpar los ganglios linfáticos que drenan el útero, para determinar si se ha evadido del órgano.

Radioterapia, se utilizan rayos de alta intensidad para evitar que las células cancerosas continúen creciendo. Como la cirugía la radioterapia es un tratamiento local. La radioterapia afecta a las células únicamente en el área tratada. La radioterapia puede provenir de una máquina externa grande o de partículas radiactivas que se colocan cercanas al cuello del útero. En muchos casos se utilizan ambos sistemas.

La paciente que recibe radioterapia externa debe concurrir al hospital todos los días para el tratamiento. Generalmente los tratamientos llevan 5 días por semana durante 5 o 6 semanas. Al final de este tiempo sobre la zona del tumor se le indica una dosis extra.

Para la radioterapia interna se colocan cápsulas de material radiactivo justo junto al cuello. Se deja en el lugar de 1 a 3 días, y el tratamiento puede repetirse en el transcurso de una o dos semanas.

Quimioterapia es el uso de medicamentos a los efectos de destruir a las células cancerosas. Se utiliza sobre todo cuando las células cancerosas se han diseminadoa otras partes del cuerpo. El médico puede usar un medicamento o una combinación de ellos.

Los medicamentos anticancerosos pueden suministrarse por vía intravenosa o por boca.

 

EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS TRATAMIENTOS

 

Los tratamientos no sólo destruyen a las células cancerosas sino que también lo hacen sobre las células normales, esto explica los efectos no deseados que aparecen frecuentemente.

Los efectos indeseables del tratamiento depende de la duración y de la intensidad del mismo. No todos los pacientes reaccionan de igual forma frente al mismo tratamiento. Los médicos y las enfermeras pueden explicarle las reacciones adversas de cada tratamiento y pueden ayudarle a tratar los síntomas que aparecen durante y después del tratamiento.

Luego de la cirugía, después de una cirugía mayor como es la histerectomía, la paciente puede continuar con dolor durante varios días en el hemiabdomen inferior. El equipo le indicará medicamentos para tratar el dolor. Frecuentemente se deja una sonda vesical durante 7 a 10 días.

El tránsito intestinal recién se recupera a las 48 horas de la intervención. Las actividades normales incluyendo las relaciones sexuales se pueden volver a su normalidad en 4 a 6 semanas.

Cuando se ha extirpado el útero no se vuelve a tener menstruaciones y por supuesto tampoco embarazos, pero las relaciones sexuales pueden ser igual que antes de la operación. Desde el punto de vista personal de la mujer su sexualidad puede cambiar por el hecho de perder su fertilidad.

Es muy importante poder contar con la comprensión de su pareja cuando pasa por esta etapa.

Luego de la radioterapia las pacientes suelen sentirse muy cansadas especialmente después de las últimas semanas del tratamiento. El descanso es muy importante, pero tampoco es muy conveniente alejarse del todo de sus actividades.

Con la radioterapia externa es frecuente la pérdida del vello en la zona afectada, así como el enrojecimiento de la piel, pérdida de la humedad. Puede haber una coloración oscura de la piel en el área de las aplicaciones. Esa zona debe estar al aire todo lo posible pero debe protegerse de la exposición al sol, deben evitar la ropa gruesa que pueda raspar la piel afectada.

Debe evitarse el uso de todo tipo de cremas y lociones localmente.

Durante el tratamiento radiante no es aconsejable tener relaciones sexuales. Las primeras relaciones sexuales luego del tratamiento suelen ser dolorosas, pues la vagina se vuelve menos elástica y menos lubricada. Es aconsejable el uso de lubricantes artificiales previo a toda relación sexual.

Son frecuentes las diarreas y las alteraciones en la micción. Mediante el uso de algunos medicamentos se pueden aliviar éstos síntomas.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen fundamentalmente de las drogas y las dosis utilizadas. Al igual que otros tipos de tratamientos los efectos colaterales varían de una persona a otra.

Generalmente los citostáticos afectan más a las células que se dividen rápidamente como son las células malignas, pero también afecta a las células de la sangre que son las encargadas de combatir las infecciones y de llevar el oxígeno a los diferentes tejidos del organismo. Cundo se afectan estas células sanguíneas las pacientes, pueden tener infecciones más frecuentes, pueden tener sangrados y en general tienen menos energía para sus actividades.

Las células de los cabellos y del tubo digestivo también se dividen rápidamente. Cuando la quimioterapia afecta a estas células puede caerse el cabello y aparecer síntomas digestivos como: pérdida de apetito, náuseas, vómitos. Con medicamentos se puede disminuir estos efectos indeseables.

Estos síntomas van desapareciendo lentamente una vez finalizado el tratamiento.

 

NUTRICION DE LAS PACIENTES CON CANCER

 

Muchas pacientes tienen dificultades en comer bien durante el tratamiento del cáncer. La pérdida del apetito más los efectos colaterales de los tratamientos hacen dificultosa una buena alimentación.

Aquéllas pacientes que se alimentan bien durante el tratamiento no tienen pérdida de peso y además se sienten menos cansadas que aquéllas que no lo hacen.

Los médicos, las enfermeras y las dietistas le ayudarán a tener una dieta adecuada mientras dura el tratamiento.

SEGUIMIENTO

Los exámenes periódicos de control son muy importantes para evaluar la marcha de la enfermedad, incluyen el examen genital pelviano, Papanicolaou y otros exámenes paraclínicos.

Estos exámenes se los pedirá su médico durante muchos años para descartar que su enfermedad esté controlada.

Los tratamientos del cáncer pueden traer efectos secundarios muchos años después, por éste motivo es que deberá consultar con su médico frente a cualquier síntoma que presente.

 

CAUSAS Y PREVENCION

 

Estudiando una gran cantidad de mujeres en todo el mundo los investigadores han identificado ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que células normales del cuello del útero se vuelvan cancerosas o precancerosas. Se piensa que el cáncer de cuello de útero aparece cuando dos o más factores predisponentes actúan al mismo tiempo.

Los investigadores han concluido que las mujeres que comienzan las relaciones sexuales antes de los 18 años y que han tenido muchos compañeros sexuales tienen riesgo aumentado de desarrollar un cáncer de cuello uterino.

Las mujeres que también tienen el riesgo aumentado son aquéllas que sus compañeros sexuales han comenzado muy jóvenes a tener relaciones sexuales, que han tenido múltiples compañeras sexuales.

No se conoce exactamente porqué las prácticas sexuales actúan como factores predisponentes del cáncer de cuello de útero, pero se piensa que hay algunos virus que actúan sobre las células llevando a que se transformen en cancerosas.

Así es que se piensa que tanto las mujeres que han tenido múltiples compañeros sexuales, como aquéllas cuyos compañeros han tenido múltiples parejas tienen mayor riesgo de ser portadoras de virus.

Algunos Papilomavirus (HPV) han sido identificados por los científicos como probables agentes causales del cáncer de cuello de útero, mientras que otros HPV serían los agentes causales de los condilomas acuminados o verrugas genitales. Otros virus como el Herpes virus tendrían una participación junto con el HPV en la etiología del cáncer de cuello de útero.

El consumo de tabaco, en las fumadoras es más frecuente el cáncer de cuello uterino aunque no está claro cómo actúa.

Las mujeres que tienen su sistema inmunitario deficitario o con bajas defensas como ocurre con algunas infecciones como el HIV, se ha encontrado una mayor frecuencia de cáncer de cuello uterino así como de lesiones precancerosas.

Algunos investigadores han encontrado que el cáncer de cuello uterino es más frecuente en aquéllas mujeres que utilizan anticonceptivos orales o sea la píldora anticonceptiva. Sin embargo no hay ningún motivo para que este medicamento cause cáncer de cuello. Por ésta razón es que se le atribuye más valor al comienzo temprano de las relaciones sexuales y múltiples compañeros sexuales que son más frecuentes entre aquéllas mujeres que toman anticonceptivos orales.

Algunas investigaciones realizadas han mostrado que la vitamina A tendría un papel protector sobre la aparición del cáncer de cuello de útero. Pero es necesario verificarlo con otros trabajos que lo puedan efectivamente demostrar.

Hasta el momento la detección precoz y el tratamiento de las lesiones precursoras del cáncer de cuello de útero, continúa siendo la forma más efectiva de prevenir el cáncer de cuello de útero.

   
 
 
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